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jueves, 25 de junio de 2015

Domingo XIII de Ordinario . Ciclo B. Palabras y Palabrejas: “Jairo".

DOMINGO XIII DE ORDINARIO. CICLO B.


Palabras y palabrejas

"JAIRO".
45. "Jairo". (... Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo).
"Jairo" es, posiblemente, un personaje representativo de los problemas de algunos Jefes de la sinagoga, sobre todo después de la destrucción del Templo de Jerusalén. Su nombre (que sólo sale en este relato de Marcos y en su paralelo de Lucas) seguramente tiene relación con la acción de Jesús de "despertar" (jair en hebreo) a la hijita del Jefe de la sinagoga. Otros comentaristas lo relacionan con el verbo Yair, resplandecer. En este caso podría indicar que la acción de Jesús fue como una mirada, capaz de iluminar a la Sinagoga en un momento de gran oscuridad para ella.
Para los Judíos, y sobre todo para sus responsables religiosos, la destrucción del Templo de Jerusalén, en los años 70, fue un golpe muy duro. Les obligó a replantearse su manera de entender la Religión. Jerusalén, con su Templo, era el signo más visible y comprobable de la presencia protectora de Dios (Alianza). Que Dios hubiera sido infiel a su pueblo, dejándolo sin protección, era inconcebible. Era blasfemo sólo el hecho de pensarlo. Pero la realidad se imponía: los ejércitos romanos habían destruido totalmente el Templo, y toda Jerusalén, la Ciudad de Dios.
Esta triste situación debía tener algún significado. ¿Sería verdad que aquel Jesús de Nazaret que las autoridades habían hecho crucificar, era realmente el Mesías? ¿Y el Reino de Dios que él predicaba, tan diferente de como se lo imaginaban ellos, sería realmente el nuevo "Reino" que Dios quería? Ante las ruinas de Jerusalén, estas preguntas eran inevitables, sobre todo para los responsables religiosos.
El relato de Jairo quiere ser la respuesta que los Evangelios dan a estas preguntas. Lo hacen con una escenificación de un gran dramatismo.
La situación de Jairo se presenta desesperada: su hija se está muriendo. En cambio Jesús les dice que sólo duerme. Por la receta que les da, se entiende que la niña duerme porque le falta el alimento necesario para mantenerse activa. De hecho, cuando Jesús le da la mano, ella se levanta y camina. "Y les dijo que dieran de comer a la niña".
En el lenguaje religioso de las sinagogas, la enseñanza de la Torá (la Ley de Dios) es el alimento que mantiene la fe de los Israelitas. Por eso a menudo la Ley de Moisés es llamada "pan del cielo".
También se hace notar que la niña tenía doce años. "Doce" es la cifra que identifica a Israel como Pueblo elegido. Por otra parte, y de acuerdo con la Ley de Moisés, una niña se convierte en mujer (capaz de engendrar nueva vida) a los doce años.
Todo esto indica el sentido exacto (y revolucionario!) del relato de este domingo: esta chica ("hijita" para el Jefe de la sinagoga) ha vivido durante su infancia gracias al "pan de vida" (la "Ley") que Moisés dio a los Israelitas. Pero este "pan" ya no tiene capacidad para continuar alimentándola cuando ella se convierte en adulta.
Esta niña representa, pues, al Pueblo elegido que, hasta ahora, le ha sido suficiente el alimento de la Ley, pero, llegado el momento de convertirse en adulto, necesita un nuevo alimento: el que dará Jesús.
Aunque con un lenguaje diferente, este relato nos dice lo mismo que el evangelio de Juan en su capítulo 6º (que leeremos en la misa dentro de cuatro domingos): Y Jesús les dijo: «De cierto, de cierto les digo, que no fue Moisés quien les dio el pan del cielo, sino que es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. 33 Y el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.» (Juan 6,32).
La figura de Jairo es de gran actualidad. ¡Cuántos Jefes de comunidades (obispos, sacerdotes ...) ven que sus "hijitas" están muriendo! Jesús dice que hay que alimentarlas. Pero antes había dicho a Jairo: «Ten fe y no temas." Ahora, quizás nos falte fe; lo que seguro que hay en muchos Jefes de comunidad es miedo. ¡Mucho miedo! Demasiado miedo a que la "niña" se haga adulta y camine por su propia cuenta.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


lunes, 15 de junio de 2015

Domingo XII de Ordinario . Ciclo B. Palabras y Palabrejas: “Dormir".

DOMINGO XII DE ORDINARIO. CICLO B.


Palabras y palabrejas

"DORMIR".
44. "Dormir". (Jesús … durmiendo sobre un almohadón)
En el lenguaje que los evangelistas ponen en boca de Jesús, el verbo "dormir" a menudo sustituye al verbo "morir". Es una manera de expresar que, para Jesús, la muerte es una situación temporal. Sólo cuando alguien no acepta la vida que Dios ofrece a todos, la muerte sería definitiva. "Deja que los muertos entierren a sus muertos", responde Jesús a un posible discípulo (Mateo 8:22). Según Jesús, el horizonte, para los humanos, no es la Muerte sino la Vida. "Dios quiere que todo el mundo viva" (Juan 5: 24ss).
Así pues, para los que aceptan el don la vida, la muerte no existe. O mejor: morir es dormirse. Durmiendo, la vida descansa; y se despierta renovada tras el descanso. (Juan: 11: 11ss).
El sorprendente relato que hemos leído hoy nos presenta a Jesús durmiendo sobre un almohadón (Marcos 4: 35ss). La mención de la almohada es para dar más fuerza a la acción de ponerse a dormir. No es que Jesús se duerma porque le vence el sueño o porque está cansado, sino que se pone a dormir como una acción querida y consciente que servirá de advertencia a los discípulos. Éstos, que tenían a Jesús en su barca, se lo han llevado (es decir: le han secuestrado) porque no están dispuestos a cumplir el encargo de pasar a la otra orilla. La dormición (muerte) de Jesús provocará en los discípulos secuestradores el trauma de sentirse "totalmente perdidos". Experimentarán la necesidad de despertarle reconociéndole como "maestro". Una vez despierto, vuelve la calma, pero también el temor: ¿quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen (y que ellos no han obedecido sino que pretendían apoderarse de Él)?
El relato de hoy se inspira en el Relato de Jonás. El Relato de Jonás nos presenta a un profeta imaginario que huye por no cumplir el encargo de ir a predicar a Nínive, la capital del Imperio Asirio, clásico enemigo de Israel. Como Jonás, algunas de las primeras comunidades judías–cristianas se resistían a evangelizar a los paganos. Muchos consideraban que, si los paganos querían convertirse, primero tenían que renunciar a su vida pagana, hacerse judíos y cumplir la Ley de Moisés.
"Pasar a la otra orilla" tiene exactamente el sentido contrario. Evangelizar significa encarnarse en la vida, en la cultura, en la realidad del otro, porque el otro es un hermano amado por Dios como nosotros, capaz ser bueno como nosotros, que ama su identidad como nosotros la nuestra. De hecho, en el Relato de Jonás, los ninivitas se convierten sin dejar de ser "paganos".
Evangelizar es lo contrario de colonizar. Evangelizar es poner APERTURA donde hay cierre, empezando por el propio evangelizador.
Aquí se impone una aplicación a la situación actual.
Pasar a la otra orilla hace referencia al Éxodo de Israel: el paso desde el País donde eran esclavos hacia la Tierra Prometida atravesando el Mar.
El Éxodo que propone Jesús es el paso desde el ámbito de una Religión concreta y particular hacia la otra orilla: la Humanidad. La Humanidad es la única Tierra Prometida definitiva. Es el único lugar donde es posible construir la verdadera Libertad (El Reino de Dios, en nuestro lenguaje religioso).
Hoy, en el marco de una creciente globalización, la otra orilla es tener la Humanidad como horizonte, superando las limitaciones de cada Religión particular. No obedecer la propuesta de Jesús de pasar a la otra orilla, conlleva (también para los discípulos actuales) encontrarse con tormentas mortales y con Jesús (el Hombre) durmiendo.
Llegado el tiempo de la Globalización, o nos salvamos construyendo Humanidad, o nos perdemos engullidos por las grandes olas de los fundamentalismos religiosos, de los nacionalismos estatales, de los imperialismos económicos, de los colonialismos culturales … Cualquier religión o espiritualidad no abierta a la Humanidad real, se convierte en un nuevo espacio de esclavitud.
La opción por la Humanidad puede hacerse desde la propia religión, cultura o espiritualidad, pero introduciendo necesariamente la apertura a la Humanidad real, anterior a los Dogmas, Constituciones, Leyes, … o Pre–juicios de cada uno.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


REFLEXIONES DOMINICALES.DOMINGO XII DE ORDINARIO. CICLO B.

DOMINGO XII DE ORDINARIO
Por cerezo Barredo. Ciclo B.
http://servicioskoinonia.org/cerezo/
PROYECTO DE HOMILÍA.

El fragmento del Evangelio, que hemos leído hoy, hace de "bisagra" entre el relato de las Parábolas sobre el Reino de Dios y el relato de la Salida de Jesús hacia tierras paganas, que viene a continuación (y que no está recogido en el Misal).
El relato de hoy está construido con un puñado de "frases hechas" cargadas de sentido para las primitivas comunidades cristianas, pero claramente incoherentes en sí mismas. Esta incoherencia es buscada, y sirve para indicar que no se trata de la "crónica de unos hechos objetivos" sino de la escenificación de una experiencia, traumática para los discípulos, que "tienen miedo" porque "aún no tienen fe" .
El centro de la escena está en "Jesús dormido en popa con la cabeza reclinada en un almohadón". Es una alusión clara a su muerte y sepultura. En los versículos anteriores, Jesús habló de la vida de la pequeña semilla que, una vez enterrada, crece hasta hacerse una gran hortaliza donde las aves del cielo anidan "(Domingo 11, los años que procede. Marcos 4,32).
El relato de hoy comienza con la indicación de Jesús de "pasar a la otra orilla", al anochecer de ese mismo día. El viento y las olas prefiguran la "tormenta" que, en los discípulos, será provocada por la muerte (dormición) de Jesús.
Los gritos de los discípulos provocan que Jesús se desvele. Sufren la experiencia de su presencia activa ("resurrección") a pesar de la muerte. Esta experiencia les devuelve la confianza. Pero provoca la pregunta clave: "¿quién es éste que hasta el viento y el agua le obedecen?"
Esta pregunta es fundamental en el Evangelio de Marcos. Es una pregunta "táctica": no se hace para que busquemos la respuesta sino para que nos demos cuenta de la respuesta. Al final de su Evangelio, Marcos proclamará solemnemente esta respuesta, poniéndola en boca, precisamente, del centurión romano: "Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios” (Marcos 15,39). Pero antes tienen que pasar muchas cosas …
MENSAJE
"¿Quién es este …?".
Esta pregunta sirve para provocarnos otra: ¿Quién es el Hombre? O mejor: ¿Quiénes somos los humanos? O más directamente: ¿Quiénes somos, nosotros?
No es una pregunta teórica o especulativa, ni son necesarios estudios para encontrar la respuesta. La respuesta ya existe, y es patente, brillante y magnífica, para todo el que quiera verla:
  • ¿Quienes somos, nosotros?
  • Criaturas amadas por Dios, e invitadas a participar de su propia Vida. Así de simple, y así de desquiciante.
Está claro que esta respuesta es una "Buena Noticia" (En griego: "eu angelion"> evangelio).
Para hacérnosla llegar y celebrar, fueron escritos los Evangelios.
RESPUESTA
En primer lugar, es posible que nos asuste, esto de ser amados por Dios. Es un reto demasiado grande. ¡Quién sería capaz de "aguantar" con tranquilidad el hecho de ser amado por Dios! ¡El Amor de Dios no es un amor cualquiera! Como el ojo no puede mirar directamente al Sol sin quedar cegado, tampoco el corazón humano podría resistir el impacto directo del Amor de Dios.
En el relato de hoy, el Amor de Dios toma la forma de un hombre dormido, con la cabeza reclinada (muerte), pero capaz de calmar la tempestad. "¿Quién es este?". El Amor de Dios nos llega "filtrado". Dios nos ama a través de las personas que nos aman, y más allá. Y nosotros podemos responder a su Amor amando a los demás, y más allá.
Más allá … Más allá se encuentra el horizonte abierto. "Y aun allí querría estar uno!", Como dice bellamente el poeta. (Canto espiritual, de Joan Maragall). El Amor de Dios, lo vamos descubriendo, y nos vamos preparando, a través de las ansias de infinito que Dios ha puesto en cada corazón humano.
"Todo lo que era antiguo ha pasado; ha comenzado un mundo nuevo ", nos dice San Pablo (Final de la 2ª Lectura).
La "dormición" de este hombre que está "con nosotros en la barca" no significa la actitud ausente de alguien que se despreocupa de la barca y de sus navegantes, sino la presencia de aquel que vive en forma de "vida entregada para que sea recibida". “¿Aún no tenéis fe?"
Al parecer, hoy también muchos "discípulos" tienen miedo de que la Iglesia no pueda aguantar el viento y las olas, mientras Jesús duerme en la "barca" reclinado sobre un almohadón. Pero, ni que esté "dormido", continúa diciéndonos: ¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?
También es verdad que la "barca" de Jesús se ha ido convirtiendo en un inmenso, pesado e incómodo "transatlántico", demasiado grande para nuestra "travesía". Encajonados en él, se nos hace muy difícil ver el horizonte abierto. ¡Demasiada "maquinaria" para la Vida tan simple a la que Dios nos invita!
A la Iglesia Católica le ha pasado lo mismo que está pasando en la mayoría de los Estados "modernos" (Estado, ella también): con el pretexto de "salvar" o de "servir" a los ciudadanos, ha ido creando una maquinaria tan grande y abrumadora, que ahoga muchas formas de vida fresca.
Si nuestra Iglesia retornara sinceramente al Evangelio desmontando el extraordinario "tinglado" de su Poder ya vacío, no sólo dejaría de ser un obstáculo para muchos cristianos sino que podría ser, incluso, un ejemplo para nuestras sociedades civiles, progresivamente deshumanizadoras debido al Poder "sagrado" de los Estados y las Multinacionales.
"Otras barcas lo acompañaban".
La época del "transatlántico" ha pasado, y deberíamos estar contentos, sin añorar viejas glorias. Hoy no nos sirve para la travesía a la otra orilla, ni para convivir con las otras barcas. Además: el ajado transatlántico conlleva un gran peligro para nuestra fe: el peligro de confiar más en su "tamaño" que en Jesús. Nuestra seguridad no está en la magnitud de la "barca" sino en la presencia de Jesús. Cuando nos encontramos con "tempestades", no deberíamos preocuparnos tanto de reequipar el transatlántico como de "despertar" a Jesús.
Es en la experiencia de comunión de las pequeñas comunidades donde podemos descubrir la solidez de la fe.
Una multitud de "comunidades" nunca hace un imperio, como tampoco una multitud de barcas no acontece nunca un transatlántico.
PREGUNTAS para el diálogo.
  1. Se ha hablado tanto de la crisis de la Iglesia que hemos acabado creyéndonoslo. Pero mirando bien vuestra (y las otras) comunidad, ¿qué es lo que está en crisis: la comunidad o la barcaza en que se había confiado?
  2. ¿Habéis hecho la experiencia de vivir la fe en el clima de una "barca" suficiente "pequeña" para que os conozcáis personalmente, y bastante "abierta" para que os pueda llevar hacia la Comunidad Universal?

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)

miércoles, 10 de junio de 2015

Domingo XI de Ordinario . Ciclo B. Palabras y Palabrejas: “Reino de Dios".

Domingo XI de Ordinario. CICLO B.



Palabras y palabrejas

“REINO DE DIOS". 
43. "Reino de Dios". (¿Con qué podemos comparar el Reino de Dios?).
En los Evangelios Sinópticos el núcleo de la predicción de Jesús es el Reino de Dios. Con numerosas parábolas se va explicando en qué consiste, y corrigiendo la idea equivocada que se habían hecho los Doce, que representan la mentalidad de la mayoría del Pueblo Elegido.
La equivocación de los Doce nace de la facilidad con que una persona o un pueblo o un colectivo que se sabe elegido por Dios se cree superior o mejor o privilegiado con relación a los demás.
Cuando Israel (o cualquier otro pueblo) se siente "elegido por Dios", no lo debe entender como un privilegio sino como una misión. El Proyecto amoroso de Dios tiene por objetivo a toda la Humanidad. Dentro este Proyecto cada ser humano y cada pueblo tiene su misión; y la puede descubrir a partir de las propias vivencias, esperanzas, frustraciones, éxitos, derrotas, …
"Los Israelitas" han sido siempre un pueblo pequeño, a menudo dominado, esclavizado y en peligro de ser engullido por Pueblos más poderosos. Su Historia le ha permitido descubrir sobre todo dos cosas:
  1. Si se ha podido mantener, no ha sido por su propia fuerza sino por "la acción mantenedora" de Dios.
  2. Esto le ha permitido conocer su "misión": mantener vivo en la Humanidad el anhelo de libertad sembrado en el corazón de cada hombre y de cada pueblo. Es desde su propia experiencia que Israel puede proclamar: Quitó de los tronos a los poderosos y exaltó a los humildes (Lucas 1:52); es desde su propia experiencia que puede anunciar: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios (Lucas 6:20).
El mensaje del judío Jesús es extremadamente realista: predica el Reino de Dios sabiendo que en el mundo ya hay otro "Reino": el del Poder, que ejerce el antihombre secuestrando a la Humanidad. La tentación del Poder es constante: (El diablo) le dijo: "A ti te daré todo el poder de estos reinos y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada y a quien quiero la doy. 7 Si tú, postrado, me adoras, todos serán tuyos” (Lucas 4: 7). El Poder, a pesar de ser mentiroso, logra engañar a muchas personas.
Jesús supera la tentación. Por eso el Reino de Dios que predica y nos muestra encontrará la oposición frontal y violenta del Príncipe de este mundo (Juan 14:30).
Pero la misión de Jesús (del Pueblo Elegido) no es derrotar a los príncipes de este mundo. Como seres humanos que son, también entran en el Proyecto amoroso de Dios sobre la humanidad. El Reino de Jesús no es una superestructura que se impone, sino una semilla minúscula que termina haciéndose árbol para acogernos a todos. Es fermento que, desapareciendo en la masa, la va transformando (humanizando) toda.
El Reino de Dios es completamente diferente a los reinos de este mundo. Estos intentan imponerse dominando a sus ciudadanos. El Reino de Dios se realiza por la acción mutuamente generosa de sus miembros (Mateo 20: 25ss).
El Reino de Dios está en el corazón mismo de cada persona y de cada pueblo como una llamada a ser y a construir Humanidad desde la generosidad. Nos humanizamos construyendo Humanidad. Deshumanizamos y nos deshumanizan cediendo a la tentación de Dominio de unos sobre otros en cualquiera de sus formas. "Si eres hijo de Dios …".
La primera consecuencia de ser hijos de Dios no es el dominio sino la hermandad entre todos los humanos. Esto es el Reino de Dios.
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)


jueves, 4 de junio de 2015

Corpus. Ciclo B. Palabras y Palabrejas: “MONTAÑA".

CUERPO Y SANGRE DE CRISTO. CICLO B.



Palabras y palabrejas

42. "Montaña". (... salieron para el monte de los Olivos).
Como en la mayoría de Culturas antiguas, también en la Biblia las montañas toman un significado profundo como lugar donde se encuentran Cielo y Tierra, el ámbito de los dioses y el ámbito de los humanos. A veces este significado profundo se concreta en una montaña determinada. En el caso de la Biblia se podría hablar de las montañas del Sinaí, el monte Oreb, el Garitzim, el Carmelo, el Tabor, el monte de las Bienaventuranzas ...
Los Evangelios introducen una novedad importante: la montaña, como lugar donde Jesús se encuentra con el Padre, deja de ser un lugar "reservado" a los "hombres de Dios" y se convierte en "abierto" a los discípulos y a todo el mundo (Mateo 1: 5; 28:16. Juan 6: 3).
Los Evangelios hablan sobre todo del monte de los Olivos. El significado especial de esta montaña seguramente viene de su situación y de su nombre.
Por su situación, el monte de los Olivos se contrapone al monte de Sión. Aparte de estar uno frente al otro, separados por el torrente Cedrón, tienen significados contrapuestos.
En el monte de Sión estaba el Templo de Jerusalén. Sus sumos sacerdotes y escribas se habían apoderado de él, convirtiéndolo en una cueva de ladrones (Mateo 21:13). Fueron los promotores de la condena y muerte de Jesús. Los Evangelios tomarán este hecho como "explicación" de su ruina: "No quedará piedra sobre piedra" (Mateo 24,2. Lucas 13:34. También Lucas 20:14). El monte Sión representa la Religión pervertida en estructuras de Poder. Habrá que "salir" (Éxodo) para reencontrar la Libertad.
En frente está el monte de los Olivos. En lo alto está Betania, la "ciudad" de los hermanos Marta, María y Lázaro. "Hermanos" era el nombre con el que se llamaban los discípulos de Jesús. Allí, él, se encuentra como en casa.
Los Evangelios establecen un paralelismo entre el primer Éxodo de los Israelitas y el nuevo Éxodo de los Discípulos. Así como Moisés, después de comer el cordero pascual, guió a los Israelitas haciéndoles salir del país en donde eran esclavos hacia la Tierra Prometida, también Jesús, después de comer el cordero pascual (que es Él mismo) hace salir a Sus Discípulos del lugar de esclavitud (Monte Sión) hacia la Tierra Prometida (Monte de los Olivos). (Marcos 14: 22-26).
En el significado del Monte de los Olivos seguramente también influyó su propio nombre: "Olivos" sugiere aceite, y aceite hace pensar en ungido, que en arameo se dice "mesías" y en griego es "cristo" . También, al pie del monte de los Olivos estaba "Getsemaní", que significa almazara de aceite. Es en Betania donde Jesús será "ungido" por María que representa a la Nueva Humanidad. (Marcos 14: 3 ó Juan 12: 3. Véase también " María "en esta misma sección).
Los Evangelios, contraponiendo las dos montañas, invitan a pasar (= Pascua) de una Religión dogmática y jerarquizada a la Convivencia fraternal (Comunidad de iguales). Dicho con palabras de San Pablo: estamos invitados a pasar de una fe infantil basada en la Ley (cualquier clase de ley) a una fe adulta basada en la Libertad y en la Fraternidad que la libertad hace posible (Carta a los Gálatas 4: 1ss).

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)