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lunes, 15 de junio de 2015

Domingo XII de Ordinario . Ciclo B. Palabras y Palabrejas: “Dormir".

DOMINGO XII DE ORDINARIO. CICLO B.


Palabras y palabrejas

"DORMIR".
44. "Dormir". (Jesús … durmiendo sobre un almohadón)
En el lenguaje que los evangelistas ponen en boca de Jesús, el verbo "dormir" a menudo sustituye al verbo "morir". Es una manera de expresar que, para Jesús, la muerte es una situación temporal. Sólo cuando alguien no acepta la vida que Dios ofrece a todos, la muerte sería definitiva. "Deja que los muertos entierren a sus muertos", responde Jesús a un posible discípulo (Mateo 8:22). Según Jesús, el horizonte, para los humanos, no es la Muerte sino la Vida. "Dios quiere que todo el mundo viva" (Juan 5: 24ss).
Así pues, para los que aceptan el don la vida, la muerte no existe. O mejor: morir es dormirse. Durmiendo, la vida descansa; y se despierta renovada tras el descanso. (Juan: 11: 11ss).
El sorprendente relato que hemos leído hoy nos presenta a Jesús durmiendo sobre un almohadón (Marcos 4: 35ss). La mención de la almohada es para dar más fuerza a la acción de ponerse a dormir. No es que Jesús se duerma porque le vence el sueño o porque está cansado, sino que se pone a dormir como una acción querida y consciente que servirá de advertencia a los discípulos. Éstos, que tenían a Jesús en su barca, se lo han llevado (es decir: le han secuestrado) porque no están dispuestos a cumplir el encargo de pasar a la otra orilla. La dormición (muerte) de Jesús provocará en los discípulos secuestradores el trauma de sentirse "totalmente perdidos". Experimentarán la necesidad de despertarle reconociéndole como "maestro". Una vez despierto, vuelve la calma, pero también el temor: ¿quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen (y que ellos no han obedecido sino que pretendían apoderarse de Él)?
El relato de hoy se inspira en el Relato de Jonás. El Relato de Jonás nos presenta a un profeta imaginario que huye por no cumplir el encargo de ir a predicar a Nínive, la capital del Imperio Asirio, clásico enemigo de Israel. Como Jonás, algunas de las primeras comunidades judías–cristianas se resistían a evangelizar a los paganos. Muchos consideraban que, si los paganos querían convertirse, primero tenían que renunciar a su vida pagana, hacerse judíos y cumplir la Ley de Moisés.
"Pasar a la otra orilla" tiene exactamente el sentido contrario. Evangelizar significa encarnarse en la vida, en la cultura, en la realidad del otro, porque el otro es un hermano amado por Dios como nosotros, capaz ser bueno como nosotros, que ama su identidad como nosotros la nuestra. De hecho, en el Relato de Jonás, los ninivitas se convierten sin dejar de ser "paganos".
Evangelizar es lo contrario de colonizar. Evangelizar es poner APERTURA donde hay cierre, empezando por el propio evangelizador.
Aquí se impone una aplicación a la situación actual.
Pasar a la otra orilla hace referencia al Éxodo de Israel: el paso desde el País donde eran esclavos hacia la Tierra Prometida atravesando el Mar.
El Éxodo que propone Jesús es el paso desde el ámbito de una Religión concreta y particular hacia la otra orilla: la Humanidad. La Humanidad es la única Tierra Prometida definitiva. Es el único lugar donde es posible construir la verdadera Libertad (El Reino de Dios, en nuestro lenguaje religioso).
Hoy, en el marco de una creciente globalización, la otra orilla es tener la Humanidad como horizonte, superando las limitaciones de cada Religión particular. No obedecer la propuesta de Jesús de pasar a la otra orilla, conlleva (también para los discípulos actuales) encontrarse con tormentas mortales y con Jesús (el Hombre) durmiendo.
Llegado el tiempo de la Globalización, o nos salvamos construyendo Humanidad, o nos perdemos engullidos por las grandes olas de los fundamentalismos religiosos, de los nacionalismos estatales, de los imperialismos económicos, de los colonialismos culturales … Cualquier religión o espiritualidad no abierta a la Humanidad real, se convierte en un nuevo espacio de esclavitud.
La opción por la Humanidad puede hacerse desde la propia religión, cultura o espiritualidad, pero introduciendo necesariamente la apertura a la Humanidad real, anterior a los Dogmas, Constituciones, Leyes, … o Pre–juicios de cada uno.

Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)