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miércoles, 21 de octubre de 2015

Domingo XXX de Ordinario . Ciclo B. Palabras y Palabrejas: “Bar–Timeo".

DOMINGO XXX DE ORDINARIO. CICLO B.


Palabras y palabrejas

"Bartimeo".
63. Bar–Timeo. (… Un ciego llamado Bartimeo).
De Bartimeo sólo habla el evangelio de Marcos, y en este relato. El evangelista repite el nombre dos veces para indicarnos que le da un sentido especial e importante. La versión que ofrece el Misal no permite darnos cuenta de este detalle significativo. El texto original dice: "… el hijo de Timeo, Bartimeo, ciego y mendigo, estaba sentado al borde del camino.".
¿Qué significa, en el evangelio de Marcos, Bartimeo? Literalmente, significa hijo de Timeo. Y, ¿qué significa Timeo? Timeo no es un nombre de persona sino un adjetivo que, en hebreo, significa impuro. Por lo tanto, Bartimeo vendría a significar "hijo impuro o hijo de la impureza", que expresa la forma en que eran vistos los paganos, por contraste con los "hijos de Dios" que correspondía a los miembros del Pueblo elegido.
El relato de Marcos quiere evocar, más en concreto, el episodio de la Conquista de Jericó por Josué (Josué, capítulo 6). Ahora, el nuevo "Josué" (Jesús = Josué en hebreo), corrige la situación creada en la terrible y cruel conquista de Jericó, en la que se exterminó toda forma de vida dentro de la ciudad de Jericó, a excepción de la prostituta que había acogido a los espías de los conquistadores. Los conquistadores respetaron la vida de la prostituta y de sus hijos, pero dejándolos al margen del camino, pobres y desvalidos. Ahora Jesús (el nuevo Josué) “llama" a Bartimeo. Más aún: hace que sea la misma multitud quien le llame. Esta "llamada" se repite tres veces seguidas: Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo.» Ellos llaman al ciego y le dicen: «Animo, levántate, que te llama.»
¿Qué quieres que haga por ti?, le pregunta Jesús. Y la respuesta de Bartimeo es: Maestro, que pueda ver. Literalmente: Señor mío, haz que recobre la vista.
La pregunta que Jesús hace a Bartimeo es la misma que hace a los discípulos Santiago y Juan, justo en la escena anterior: ¿Qué queréis que haga por vosotros? Pero a los dos discípulos Jesús respondió: No sabéis lo que pedís. En cambio en Bartimeo le responde: Anda, tu fe te ha curado. Y es este "hijo del pecado" el único de quien el relato dice: Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.
La multitud y los discípulos acompañan a Jesús hasta Jerusalén para proclamarle rey, pero sin aceptar ni entender la forma en que Jesús será "rey". Por eso después, ante Pilatos, ellos preferirán Barrabás a Jesús (Marcos 15, 6 ss).
Con este relato, tan corto como expresivo, el evangelista Marcos insiste en un punto muy central en los Evangelios: Los pecadores y las prostitutas son los primeros en entender a Jesús y en seguirle (Mateo 21, 31). En cambio, a los que se tienen por justos y privilegiados les cuesta creer en Jesús. Aquí Jesús pone de relieve la fe de este hijo del pecado, como antes había puesto de relieve la fe de una mujer pagana (Marcos 7, 29 Ver también: Mateo 15, 28).
Los Evangelios pretenden evitar que los seguidores de Jesús caigan en el mismo defecto en que habían caído muchos miembros del Pueblo elegido. Estos pensaban: si nosotros somos el pueblo elegido, el resto de los humanos no son elegidos; por tanto, son impuros. Pero eso es exactamente lo contrario de lo que dice la Biblia: El pueblo elegido es "elegido" para que a través de él se muestre el amor de Dios a toda la Humanidad.
Jesús no ha venido a juzgar a nadie (Juan 3, 17). El mensaje de Jesús no puede ser utilizado para juzgar quién es puro o impuro. Jesús, como hijo del hombre, nos muestra el camino para ayudarnos mutuamente a ser más humanos. En cambio, constituirnos en jueces unos de otros nos deshumaniza.
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)