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jueves, 29 de octubre de 2015

Todos los Santos . Santoral. Palabras y Palabrejas: "Dichosos".

TODOS LOS SANTOS. SANTORAL.


Palabras y palabrejas

"Dichosos".
64. Dichosos. (… Dichosos los perseguidos por causa de la justicia …).
Los Evangelios usan la palabra "Dichosos" en dos relatos: este de hoy fiesta de Todos los Santos, del evangelio de Mateo, y el relato paralelo de Lucas 6, 20.
En otras ocasiones en que se utiliza la palabra bienaventurados o felices, su significado resulta bastante evidente. En cambio, en estos dos relatos, llamados también "Las Bienaventuranzas", el uso de esta palabra es tan sorprendente que puede provocar, incluso, una reacción adversa. Porque llamar "Dichosos" a los pobres, a los que están de luto, a los perseguidos … puede parecer una broma de mal gusto.
Para entender el relato de las Bienaventuranzas hay que tener en cuenta la finalidad de los Evangelios. Los Evangelios no son un tratado sobre sentimientos humanos (como la felicidad), ni un manual de autoayuda (tan frecuentes hoy). Los Evangelios nos presentan una experiencia de humanidad a partir de un hombre real y concreto: Jesús de Nazaret. Es una experiencia de humanidad ofrecida a todo el que acepte ser humano y construir Humanidad como un don de Dios (Juan 19, 35 y 21, 24). Los Evangelios no desarrollan ninguna teoría sobre las condiciones para ser dichosos, sino que nos presentan la realidad concreta de la convivencia humana desde la que cada uno decide qué sentido da a su existencia.
Experimentamos cada día y de múltiples formas que la realidad humana está marcada por una profunda división entre poderosos y oprimidos, entre enriquecidos y empobrecidos, entre perseguidores y perseguidos, entre hartos y hambrientos, entre burlones y burlados, … Esta es la situación concreta en la que se encuentra cada uno. Y es desde esta situación concreta que cada uno está invitado a "diseñar" su propia vida.
Las Bienaventuranzas son una enseñanza, pero son también una sentencia. No es indiferente estar en uno u otro de los dos grupos. Sólo quienes se encuentran en el grupo de los oprimidos entran en el proyecto de amor de Dios (que por ello se presenta también como un proyecto liberador). Por eso se les llama "dichosos", en el sentido de afortunados o bien situados.
Los pobres no son dichosos por ser pobres, sino porque forman parte de los amados por Dios. Los perseguidos no son dichosos por ser perseguidos, sino porque están en el grupo de los amados por Dios.
El relato de las Bienaventuranzas forma una gran inclusión con la escena paralela del Juicio final (Mateo 25, 31). Sería bueno leer las dos escenas juntas.
Así, pues, "Dichosos", en el relato de la Bienaventuranzas, no se refiere a una experiencia subjetiva de felicidad, de placer o de bienestar, sino a la situación objetiva en que se encuentra cada ser humano ante Dios. "Tenía hambre, y me disteis de comer". O bien: "Tenía hambre y no me disteis de comer". Todos preguntarán: ¿Cuándo fue eso? Y la respuesta es la misma para todos: "Cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis" (o dejasteis de hacérmelo). 
Por el Padre Pere Torras
Rector de la Parroquia de Sant Joan de Vilartagues
Sant Feliu de Guíxols (Girona)